domingo, mayo 28, 2006

Bajo estado de sitio

Por Camilo Marks

Poesía chilena desclasificada (1973-1990), del poeta Gonzalo Contreras, es uno de los proyectos antológicos más ambiciosos recientemente publicados en nuestro país. Y hay que decirlo con todas sus letras: estamos frente a un libro excelente, editado con esmero, preparado con dominio del período cubierto y destinado a ser una obra de referencia sobre la lírica nacional de fines del siglo pasado. El límite temporal se refiere al régimen militar implantado tras el derrocamiento de la Unidad Popular; si bien existen numerosos compendios en relación al tema, Contreras se propuso "dar cuenta, en toda su magnitud, de la riqueza y complejidad" producidas en esos años. La enumeración de los 81 poetas y poetisas escogidos demuestra que su esfuerzo fue coronado por una victoria memorable. El trabajo comprende dos tomos: el primero, que estamos reseñando, incluye a quienes vivieron y dieron a conocer sus estrofas en Chile, y el segundo - de próxima aparición- "considera a los que, obligados por las circunstancias, escribieron desde el otro exilio". Para Contreras y sus contemporáneos, adolescentes cuando ocurrió el golpe de Estado, el nuevo orden se tradujo en un cambio radical en los estilos de vida, una lectura distinta de la sociedad: sin mayores referentes políticos o interpersonales, con todos los canales culturales cancelados, el panorama se veía desolador. Pero estaban Parra, Lihn, Arteche, Teillier y varios otros que "abrieron sus casas, sus bibliotecas y su conocimiento", estableciendo vínculos que permitieron alimentarse a un par de generaciones de artistas e intelectuales, originándose así un movimiento de continuidad y cambio en el género poético de las últimas décadas. Poesía... refleja muy bien el trasfondo histórico en que los poemas fueron escritos, aun cuando va mucho más allá en sus inagotables matices, desde la denuncia cruel, directa, irónica o solemne, hasta el tono culto, vanguardista, hermético. La compilación sigue un orden cronológico, según la edad de los autores elegidos: comienza con Nicanor Parra y termina en Malú Urriola. En las 500 y tantas páginas que los separan, encontramos nombres legendarios, inasequibles pese a su reputación, algunas sorpresas, creadores favorecidos con abundantes muestras de su verbo, otros que apenas exhiben un texto y, en general, versos para todos los gustos, que dejarán contentos a aquellos que aman lo popular y callejero o bien al público que discrimina y es exigente a la hora de abordar la poesía. Entre los inencontrables famosos destacan Stella Díaz Varín, Carmen Berenguer, Ennio Moltedo y Paulo de Jolly. Las novedades son Pedro Lemebel, Gregory Cohen (básicamente dramaturgo y cineasta) y Rivera Letelier, famoso como novelista. Rodrigo Lira ha pasado a ser una especie de mito casero, pero resulta casi imposible encontrar nada suyo, incluso en las bibliotecas. La confusa, extensa, desparramada proclama que figura aquí puede aclarar las cosas en torno a su valor. Verónica Zondek, con diversos títulos a su haber, también se hace acreedora a un solo poema, extenso y por momentos iluminado. Antonio Gil, narrador y columnista, comprueba que sus mejores dotes se dan en la escritura rapsódica. Poesía... sobresale por la dilatada presencia de escritores muy disímiles, aunque hoy nadie ponga en cuestión su calidad: Juan Luis Martínez, Manuel Silva Acevedo, José Ángel Cuevas, Elicura Chihuailaf, Mauricio Redolés, Diego Maquieira, Jaime Quezada, Elvira Hernández, Floridor Pérez y un largo etcétera. No todo lo que aparece en este vasto ejemplar es notable o brillante, pero una tarea semejante tiene que presentar, forzosamente, algunas debilidades. O quizá la generosidad de Contreras es algo excesiva y eso jamás podría ser criticado. Como sea, su modestia es aleccionadora, porque él mismo, siendo un talentoso poeta, se niega a figurar en este volumen. Mirada con la perspectiva de hoy, la década y media que duró la dictadura puede parecer un lapso bastante breve; sin embargo, todos y cada uno de los hombres y mujeres que exponen sus piezas condensan medio siglo de poesía chilena y expresan, en múltiples formas, cómo era escribir bajo estado de sitio.


POESÍA CHILENA DESCLASIFICADA (1973-1990). Vol. I Gonzalo Contreras (selección). Editorial Etnika, Santiago, 2006, 568 páginas. Precio de referencia, $25.000. Gonzalo Contreras Nació en Santiago en 1958. Estudió Literatura en la U. Católica de Valparaíso. Ha residido en Suecia y Estados Unidos. En 1989 obtuvo la Beca de la Fundación Neruda. En 2005 recibió la Beca de apoyo de ediciones del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Publicó El frío e impersonal mundo de la poesía (1994).


Diario "El Mercurio", Santiago, 26 de mayo de 2006

1 Comments:

Blogger Gladys Pontoni said...

Buscando sobre Miguel Arteche, poeta que murió hoy, encontré su blog, el que me encantó, no sólo porque me fue útil, sino porque además está tan bien hecho y porque ha sido para mi una clase de literatura magistral. Me permití incluirlo como lectura en mi blog, que es muy sencillo y pobre, ya que la tecnología me ha superado ampliamente....Muchas gracias

domingo, julio 22, 2012 2:23:00 p. m.  

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